




Hôtel Mercure Montauban
Excelente · 187 opiniones
Sobre esta estancia
El Hôtel Mercure Montauban apuesta ante todo por su ubicación: un edificio del siglo dieciocho instalado justo frente a la catedral, en pleno corazón del barrio histórico de ladrillo que define la identidad de Montauban, hermana pequeña y tranquila de Toulouse. Las habitaciones son sencillas y cómodas más que espectaculares, climatizadas con baño privado y televisión por satélite, pero el verdadero atractivo es salir directamente bajo las arcadas de la plaza Nacional en cuestión de minutos. El Bistro Bourdelle, restaurante del hotel, lleva el nombre del escultor nacido a pocas calles de allí, y su bar bajo cristalera merece la parada incluso para huéspedes alojados en otro sitio. Cuatro salas de reuniones convierten al hotel en una base de negocios, con capacidad para sesenta personas en configuración teatro, lo que mantiene una actividad regular ligada al turismo de negocios regional junto a las estancias de ocio.
Opiniones de huéspedes
Excelente · según 187 opiniones